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Gran convocatoria tuvo el concierto en conmemoración a los 70 Años de la Victoria sobre la Alemania Nazi, el viernes pasado, en Sollentuna. Más de treinta artistas de distintas nacionalidades hicieron emocionarse al público con los emblemáticos temas que ayudaron a mantener la fe en la victoria, cuando el horror del fascismo se cernía sobre Europa.

La sala Amorina, en Sollentuna, comuna adyacente a Estocol-mo, estaba colmada de público el viernes pasado, en la velada de conmemoración de los 70 años de la Victoria sobre el fascismo alemán. Un homenaje a los héroes que hace 70 años atrás lucharon hasta las últimas consecuencias para salvar la humanidad de la bota fascista con que Hitler había querido dominar al mundo.  
Más de 30 artistas de distintas nacionalidades hicieron emocionarse a una entusiasta audiencia. Con una impecable puesta en escena, dos jóvenes presentadores, un chico y una chica vestidos con el uniforme del Ejército Rojo, fueron los cicerones durante toda la velada. A través de un completo recuento histórico, alternando diálogos con material audiovisual correspondiente a escenas de la Segunda Guerra Mundial. Escenas que se han quedado plasmadas en la memoria colectiva de la humanidad, pero que sin embargo oscuras fuerzas han pretendido, durante todos estos años, hacer desaparecer de la historia.
Muchas de los temas interpretados por los artistas eran ampliamente conocidos por el público, en su mayoría latinoamericanos, quienes entonaron con gran entusiasmo las emblemáticas canciones de resistencia contra el fascismo.  Al término de la velada se guardó un minuto de silencio, recordando los millones y millones de víctimas de la Alemania nazi.
Sin embargo, en Suecia no se celebra el 9 de mayo, el Día de la Victoria, co-mo en otros lugares. Incluso el primer ministro sueco, Stefan Löfven, líder del Partido Socialdemócrata, decidió no asistir a la celebración en Moscú, adjudicándose las críticas de algunos sectores por «falta de conciencia histórica» y de «cobardía». A pesar de que, como escribe el semanario Proletären, «Sin el 9 de mayo de 1945, los éxitos de la Socialdemocracia, de los cuales Löfven habla con gusto y a menudo, no habrían sido posibles».
ABF: «El concierto es «pro-ruso»»
Al término de la velada, Liberación conversó con Roberto Muñoz, gestor artístico de la gala, profesor de español, veterinario, y gran amante de la historia. A pesar de estar muy contento por el éxito del concierto, Muñoz también manifestó una seria crítica en contra de ABF, donde inicialmente iba a llevarse al cabo la gala. El caso, nos explicó, fue que el concierto, de carácter netamente artístico, se iba a llevar a cabo en la Sala Z de ABF. Sin embargo, faltando dos semanas para la fecha del evento, ABF decidió cancelar el arriendo de la sala
«La primera explicación que dieron, a través de un correo electrónico, era bastante ambigua. No se podía entender claramente cuál era el motivo. Luego, en conversación directa con la persona que tomó la decisión de censurar y después prohibir la ejecución de este concierto musical, fue porque, de acuerdo a su entendimiento, este sería un concierto ‘pro-ruso’. Tú has visto todo el concierto, absolutamente en ninguna parte se hace referencia a la política actual de Rusia. Y aunque así hubiese sido, con qué derecho se puede pensar que si una persona tiene una posición u otra, tiene que ser descalificado para poder –dentro de los marcos democráticos– hacer uso de un espacio que además recibe financia-miento del Estado. Un local que es emblemático, que es el centro principal de educación de los trabajadores, una institución que pertenece a la Socialdemocracia, el partido de gobierno en la actualidad», contó Roberto Mu-ñoz. Y agregó que él y las organizaciones que trabajaron en la gala van a tomar medidas para demostrar su disconformidad.
«Este no fue un acto político, no hubo ningún discurso político. Solamente fue una revisión de la historia de lo que fue la Segunda Guerra Mundial a través de un relato histórico, con imágenes y música. La música, que especialmente entregaba el sentimiento, el sentir por lo que estábamos viendo y conociendo a través de los relatos», explicó.
¿Cuál fue tu rol en el concierto?
Especialmente unir las fuerzas para poder tener como resultado esto. En el escenario había más de 30 artistas de diferentes nacionalidades. Había rusos, ucranianos, bielorrusos y de las diferentes repúblicas de la ex URSS, junto a una gama de latinoamericanos de diferentes países. Y todos nos unimos por un fin común, el de brindar un merecido homenaje a los héroes de la Segunda Guerra Mundial, a las víctimas y a los que hicieron posible esta gran victoria.
¿Cuánto tiempo has trabajado en la elaboración de este evento?
La idea comenzó en diciembre, pero ya la ejecución misma comenzó en el mes de febrero.
Y todo no acababa allí, Muñoz nos contó además que al día siguiente la celebración de los 70 años de la Victoria continuaría con una fiesta en Alvik, donde participarían los mismos artistas que se presentaron en el concierto en la sala Amorina, en Sollen-tuna.
Este lunes, Liberación conversó también con la persona que tomó la decisión de censurar el concierto «70 årsdagen av segern över fascismen», Håkan Wiclander, Ombudsman de círculos de estudios de ABF Estocol-mo, quien, en conversación con Roberto Muñoz le informó que, debido a que «en la información de la actividad aparece que participarán artistas de Rusia, Ucrania y otras ex -repúblicas soviéticas, además de artistas suecos y latinoamericanos esta era una actividad «pro rusa»» y por lo tanto no se aceptaba.  Muñoz nos hizo parte, además, del correo electrónico que la encargada del arriendo de los locales, Angelica Lindblad, le hiciera llegar, el cual explica:
«Con motivo de información más detallada sobre el contenido de su reserva, el 8 y 9 de mayo, siento comunicarles que tendremos que cancelar el local. ABF Estocolmo considera que las propuestas ideológicas/principios del evento (basados en la información disponible) son altamente inciertas, y consideramos que el contenido no fue comunicado claramente en el momento de la reserva».
A Liberación, Håkan Wiclander manifestó que él tuvo varias razones para rehusar que el concierto se llevara a cabo en la Sala Z de ABF, en Estocolmo.
«Ya he comunicado nuestras razones y tenía varias. Yo le conté a la persona que reservó la sala que muchas personas nos contaron cómo se estaba promocionando el evento y manifestaron sus dudas frente al porqué ABF se deja utilizar respecto a la crisis en, sobre todo, Ucrania. Entonces nosotros dijimos ¡NO! Esto no lo queremos. Y esto se habría podido evitar, porque yo quería que fuera un evento musical y yo quería que fuera un evento para celebrar el triunfo sobre el fascismo, los 70 años, ¡por supuesto! Pero no como una herramienta activa en la guerra civil que se está llevando a cabo en Ucrania», dijo Wiclander.